Ignacio Cañaveral - Hoy quiero referirme a la entrevista realizada a Fernando Alonso esta semana por el periodista Jaime Rodríguez con motivo de los rumores de su posible fichaje por Ferrari. Las palabras de Fernando muestran su similitud con la realidad del mundo empresarial, reflejan hoy la madurez de un líder como Fernando que ha sido capaz de cultivar a través de la experiencia uno de los bienes más preciados que un líder puede poseer: la sabiduría.

De esa sabiduría nace un F. Alonso consciente de sus limitaciones que las nuevas circunstancias de la vida le han regalado. Dicha entrevista nos muestra el camino para capear las “curvas” de nuestro propio destino y que no es otro que el ponernos al volante de nuestra propia vida, sin mirar adelante ni atrás. El ayer de Renault y los dos campeonatos del mundo, no importan, el futuro en Ferrari, tampoco. Fracasos?, Éxitos?. Lo que Fernando sabe es que el hoy y el ahora es la única forma de garantizar la posibilidad del mañana en el caso de que se presente.

A continuación extractos y comentarios a la entrevista.

P.- Este año, con un coche mediocre, ¿qué motivación encuentra?
R.- A cada carrera vas con la esperanza de estar un poco más arriba. Te vas adaptando a las circunstancias. Al principio del año llegamos con ganas de luchar por las victorias y los podios, pero vimos rápidamente que no teníamos el nivel necesario y luego vas cambiando tus objetivos.

P.- ¿Desespera no estar arriba?
R.- No, lo llevo con paciencia. Esto es algo intrínseco al deporte profesional. No hay ninguna especialidad ni ningún deportista que sea capaz de ganar durante toda su carrera. Yo estoy mentalizado para ello porque en la Fórmula 1 dependes de la máquina. Ahora me encuentro en una fase de mi carrera de espera a que llegue el momento en que tenga un coche que me permita ganar carreras. Debo estar preparado para ese momento. Estoy cogiendo fuerzas para, cuando llegue de verdad lo bueno, poder estar al 100 por 100.

P.- Ha asegurado que ahora se siente mejor piloto, ¿en qué lo nota?
R.- Soy más maduro, más profesional, en la pista y fuera de ella, con la preparación física… con todo. Este tiempo duro me ha hecho ser mejor piloto, más completo. También desde el punto de vista técnico, con más experiencia. He afinado detalles como la salida, los repostajes, el hecho de ir siempre al máximo, de buscar siempre la vuelta perfecta… Cosas que en 2005 o 2006 no eran tan indispensables, porque tenía un gran coche.

Nada más inteligente que ACEPTAR las limitaciones que te pone la vida en cada momento y a partir de ahí experimentar los nuevos retos desde un lugar diferente. Falta con ver en cada carrera a Fernando consciente de esas limitaciones, gestionándolas a la perfección bajo una perspectiva totalmente positiva y sabiendo que tiene que vivir ese momento para estar listo cuando se presente la oportunidad en el futuro de cumplir su sueño. Conocedor de sus limitaciones mecánicas, se ve obligado a gestionar una limitación personal: LA IMPACIENCIA. La vida le pone por delante el gran reto para un piloto de un F1: “NO CORRER”. Su reto consiste en aprender a autogestionarse la PACIENCIA carrera a carrera para cuando llegue su oportunidad: aprovecharla. Su sabiduría le permite ser consciente de que es esa paciencia la que se convertirá en el futuro su mayor “AMIGA”; y su mayor fuente de éxitos.

P.- Debe ser duro para usted, un doble campeón del mundo…
R.- Estoy preparado para ello. Por ejemplo, aquí en Alemania espero que las mejoras en el coche funcionen, y poder estar en los puntos, entre los seis primeros. Y ése es el objetivo; pasas todo el fin de semana centrado en ello. La motivación es estar satisfecho contigo mismo. Aquí estrenamos un alerón delantero, tapacubos nuevos, tapa de motor… Todo para ganar dos décimas y media, que sería mucho para nosotros.

P.- Con todo ese bagaje y con la experiencia ya de haber estado en equipos ganadores y también perdedores, ¿se encuentra preparado para afrontar el reto de una escudería histórica, tan grande como Ferrari?
R.- Siempre he estado listo para ir a un equipo como Ferrari, también antes de estos dos últimos años… Lo que quiero decir es que ahora no me he desmoralizado, ni estoy triste, sólo estoy en espera. Es como en el Tour: ahora atravieso etapas llanas, donde voy a rueda reservando fuerzas para cuando llegue la montaña, o lo que es lo mismo, un coche para ganar carreras. Y ahí voy a estar a tope.

P.- ¿Esa montaña va a llegar en Renault o en otro equipo?
R.- Nunca se sabe, habría que llamar a Rappel y sacar la bola.

“La motivación es estar satisfecho contigo mismo”. Nuevamente Fernando Alonso muestra el poder de la sabiduría a través del camino de la felicidad. La felicidad es algo que surge del interior, y es ahí donde reside el verdadero sentido de la vida. Fernando le ha dado sentido a lo que está experimentando en estos momentos y no es precisamente ser campeón del mundo, sino que ha enfocado su vida de manera que para él tiene un sentido personal y que a la postre le permite priorizar sus acciones sin sentimiento de culpabilidad. Él tiene el poder y la capacidad de decir “SI” o “NO”. Gracias a esta nueva experiencia en su vida, el grado de ilusión y energía aumenta en él día a día. Es de esta manera como Fernando consigue transcender el significado que le damos a las cosas, gracias a que su estado de felicidad le motiva para afrontar el día a día y estar así preparado para cuando llegue el momento.

Ánimo! Fernando y Directivos para trabajaros “LA PACIENCIA”.

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